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Buenas prácticas clínicas

ICH E6(R3): qué cambia para un centro de investigación

La nueva guía de buenas prácticas clínicas pide concentrar el esfuerzo en lo que es crítico para cada estudio y cuidar los datos en todo su recorrido. Esto es lo que cambia en el trabajo diario del centro.

Equipo Reserchia6 min de lectura

Coordinadora de estudio e investigador principal revisando un registro de delegación junto a una laptop

En enero de 2025, el Consejo Internacional de Armonización (ICH) adoptó la tercera revisión de su guía de buenas prácticas clínicas, conocida como E6(R3). Es la referencia con la que patrocinadores, CRO, comités de ética y autoridades juzgan cómo se conduce un ensayo clínico. Si coordinas estudios en un centro, seguramente ya la ves citada en protocolos nuevos o en las capacitaciones del patrocinador.

Esta guía resume lo que cambia en la práctica del centro. No reemplaza la lectura del texto oficial, publicado en el sitio de ICH, ni lo que pida cada protocolo.

Qué es E6(R3) y cuándo aplica

E6(R3) organiza la guía en principios generales y anexos. El Anexo 1 se ocupa de los ensayos clínicos de intervención y es el que más toca el trabajo diario de un centro. El Anexo 2 reúne consideraciones adicionales, como los elementos descentralizados, los ensayos pragmáticos y el uso de datos del mundo real, y avanzó por un proceso aparte.

Que ICH adopte una guía no la vuelve obligatoria en todas partes el mismo día. Cada autoridad regulatoria decide cuándo y cómo la incorpora, y un patrocinador puede exigirla antes por contrato. Antes de cambiar un procedimiento, confirma qué versión exige la autoridad de cada país donde participa el estudio (en Panamá, el Ministerio de Salud), qué pide el comité de ética que lo aprobó y qué dice el protocolo.

Del control por lista al riesgo proporcional

E6(R3) pide identificar qué es crítico para la calidad de cada ensayo (lo que ICH E8(R1) llama factores críticos para la calidad) y concentrar ahí el esfuerzo. Suelen serlo el consentimiento, los criterios de elegibilidad, los datos de la variable principal, el reporte de seguridad y el manejo del producto en investigación.

Para el centro, eso significa que no todo merece el mismo nivel de control. Verificar dos veces la hora de una toma de muestra farmacocinética puede ser imprescindible en un estudio y exagerado en otro. La decisión tiene que estar pensada, justificada por el riesgo y, cuando corresponda, documentada.

Supervisión de lo que delegas

El investigador sigue siendo responsable de las tareas que delega. E6(R3) insiste en que la supervisión sea real y proporcional: saber quién hace qué, con qué formación y cómo se revisa su trabajo. El registro de delegación sigue vigente, pero firmarlo el día de inicio y archivarlo ya no alcanza.

Lo que más se nota es el lugar que ocupan los proveedores de servicios que contrata el propio centro: un laboratorio local, un servicio de imágenes, la mensajería que traslada muestras o una farmacia externa. Si ese proveedor ejecuta una actividad del ensayo, el investigador debe poder demostrar que lo eligió con criterio, que acordó por escrito lo que hace y que revisa sus resultados.

  • Actualiza el registro de delegación cada vez que alguien entra, sale o cambia de funciones.
  • Relaciona cada tarea delegada con la capacitación que la respalda y guarda esa evidencia en el archivo del estudio.
  • Conserva los acuerdos con proveedores externos y la constancia de cómo revisas su trabajo, por ejemplo la revisión periódica de sus reportes.

Gobernanza de datos y sistemas informáticos

E6(R3) dedica una sección a la gobernanza de datos, con tareas para el investigador y para el patrocinador. Cubre el recorrido completo del dato: cómo se captura, cómo se corrige, quién accede, cómo se conserva y cómo se protege el ciego cuando lo hay.

La sección alcanza también a los sistemas propios del centro. Un expediente clínico electrónico que sirve como documento fuente, una hoja de cálculo para controlar visitas o el sistema que registra la temperatura de la nevera del producto en investigación forman parte del ensayo si sostienen datos o decisiones del estudio. Para cada uno conviene poder responder estas preguntas:

  • ¿Cada persona entra con su propia cuenta? Las cuentas compartidas impiden saber quién hizo cada cambio.
  • ¿El sistema conserva un historial de cambios que nadie puede editar, y alguien lo revisa con un plan? Lo explicamos en la guía sobre audit trail.
  • ¿Hay copia de respaldo y se probó que se puede recuperar?
  • ¿El nivel de validación del sistema es proporcional al riesgo de lo que guarda?

Los principios ALCOA+ siguen siendo la medida de la calidad de cada registro. Si tu equipo necesita repasarlos, revisa ALCOA+ explicado con ejemplos de campo.

Consentimiento informado: más claro y con nuevas vías

La guía trata el consentimiento como un proceso que empieza antes de la firma y continúa durante todo el estudio. Abre la puerta a métodos electrónicos y a la explicación a distancia cuando el comité de ética los aprueba, y pide que la información sea clara y comprensible para quien la recibe.

Cada versión nueva del documento trae trabajo para el centro: retirar la anterior, reconsentir a quien corresponda y dejar constancia de qué versión firmó cada participante. Lo desarrollamos en control de versiones del consentimiento informado.

Registros esenciales y archivo del centro

E6(R3) habla de registros esenciales donde antes decía documentos esenciales. El cambio de palabra reconoce que buena parte del archivo de un estudio ya es electrónico. Lo que se pide es que el archivo del centro permita reconstruir cómo se condujo el ensayo, que esté completo y que se pueda consultar durante todo el período de conservación que fijen la normativa y el contrato.

Si el centro digitaliza documentos en papel, necesita un procedimiento de copia certificada: quién escanea, cómo se verifica que la copia es completa y legible, y qué pasa después con el original.

Capacitación proporcional y documentada

La guía mantiene la exigencia de que cada persona esté calificada por formación, capacitación y experiencia para lo que hace. El enfoque proporcional también aplica aquí: la capacitación de cada miembro del equipo debe corresponder a las tareas que tiene delegadas, y quedar registrada con fecha. Un técnico que solo procesa muestras no necesita la misma formación en consentimiento que la coordinadora que lo obtiene.

Lista de verificación para el centro

Antes de la próxima visita de monitoreo

  • Confirmamos qué versión de la guía exigen la autoridad y el patrocinador de cada estudio activo.
  • Conocemos los factores críticos para la calidad de cada protocolo y sabemos dónde concentramos los controles.
  • El registro de delegación refleja al equipo actual y cada tarea tiene su capacitación documentada.
  • Tenemos acuerdos escritos y evidencia de supervisión de los proveedores que contrata el centro.
  • Existe un inventario de los sistemas informáticos que sostienen datos del estudio, con sus usuarios y su historial de cambios.
  • Sabemos qué versión del consentimiento firmó cada participante y cuándo toca reconsentir.
  • El archivo de registros esenciales se puede consultar completo y hay un procedimiento de copia certificada.

Buena parte de estos puntos se sostiene mejor cuando la operación del estudio vive en un solo lugar, con roles por estudio y un historial de cambios que nadie puede editar. Es lo que busca Reserchia.app, la plataforma de Reserchia para documentar y dar seguimiento a estudios clínicos.

Contenido educativo y general, revisado por última vez en la fecha indicada. No sustituye el texto oficial de las guías citadas, los procedimientos de tu organización ni la consulta con tu comité de ética, tu patrocinador, la autoridad regulatoria o un asesor profesional.